Los arreglos de siempre
La mayoría de los problemas de puertas son pequeños: un tornillo de bisagra que se aflojó, una puerta que se hinchó en el invierno, una placa que no queda alineada. El profesional aprieta, calza, cepilla y ajusta hasta que la puerta cierra suave.
Chapas nuevas
Compre una perilla o manija y un cerrojo que entren en los hoyos que ya tiene su puerta. La mayoría de los juegos estándar sí entran. El profesional los instala y revisa que cierren suave.
Aire que entra por debajo de la puerta
Si entra luz o aire frío por debajo de una puerta exterior, el barredor o el burlete está gastado. Los burletes nuevos paran las corrientes de aire y el ruido. Si la puerta misma está caída, primero hay que ajustar las bisagras.
¿Prefiere una chapa inteligente? Vea instalación de dispositivos inteligentes.